Un día de playa en la Ihla de Tavira

Este verano hemos descubierto la playa de Tavira. Y me parece un planazo por ésto quiero contaros cómo fue nuestra excursión y algunos trucos, por si estáis pensando ir por la zona.

La ciudad portuguesa de Tavira está en el Algarve, la zona sur del país y está más concretamente en la desembocadura del río Gilão.

La playa de Tavira es una de las islas arenosas que conforman el Parque Natural Ría Formosa, a la cual tienes que acceder atravesando el río bien en ferry, barco particular o «Aqua taxi».

Nosotros optamos para cruzar a la Ilha de Tavira en ferry. Los ferrys salen cada media hora, por lo que no hay problema a la hora que llegues, lo que si es verdad es que las horas centrales de la mañana tienen más afluencia de público.

Los precios y los horarios te los dejo aquí.

Como ves no es un precio muy elevado para pasar el día, aunque en mi opinión, si lo tienes que pagar para ir a la playa todos los días por ser tu destino de vacaciones, sí es verdad que ya es un importe importante a considerar en el presupuesto.

En Portugal actualmente la mascarilla es de uso opcional aunque si es obligatoria en espacios cerrados, en el barquito era obligatorio su uso.

El paseo en barco es un paseo muy bonito y agradable, por el río puedes ver las salinas, muchas gaviotas, los barcos pesqueros que se siguen usando y algunos casi hundidos y oxidados por el paso del tiempo, veleros y un hotel maravilloso, que es un antiguo campamento atunero rehabilitado ubicado a pie de río.

Al llegar ala Ihla de Tavira un paseíto por un camino atravesando un pinar con casas desperdigadas hasta llegar a la zona donde está el camping, los restaurantes y finalmente la playa.

Si quieres pasar el día en la playa puedes hacerlo de dos formas, bien llevándote toda la logística, es decir, sillas, sombrillas, nevera y el avituallamiento o bien ir a cuerpo de rey, como digo yo.

Nosotros optamos la primera vez por llevar todos los chismes playeros y luego comer allí y la segunda vez, cuando vivimos  la experiencia de llevar las cosas en el barco y hasta la playa , decidimos alquilar las sombrillas y las hamacas.

Aquí te dejo los precios para este verano 2020.

Nosotros en las dos ocasiones comimos en un restaurante y comimos muy bien, la gastronomía portuguesa es muy rica, aunque tengo que reconocer que tardamos mucho en comer, no sé si el servicio no era del todo profesional o es que en agosto todo se colapsa, pero la hora de la comida se demoró mucho para mí gusto.

La playa en sí me encantó, este año el Atlántico está especialmente bien de temperatura, increíble que en Portugal no esté fría la verdad, me pregunto si es por el calentamiento global o no, la cuestión es que el agua estaba para no salirse en todo el día y eso para los niños es genial. Además del color que tiene que parece totalmente que estamos en el Caribe por ese azul turquesa.

Los niños se lo pasaron genial buscando caracolas y viendo los cangrejos en el espigón. Buceando y viendo peces en esas aguas cristalinas. En las horas de bajamar y si el mar está tranquilo, la sensación era de estar en una piscina, aguas transparentes y además para que te cubra tenías que adentrarte bastante en el mar, otra característica que me fascinó de esta playa si vas con niños, esa sensación de seguridad que te da una playa que no cubre a la que das dos pasos.

Las playas portuguesas son muy tranquilas ya que los portugueses no son nada ruidosos, con lo que puedes leer escuchando las olas del mar incluso con mucha gente, esa sensación es maravillosa.

Me llamó mucho la atención lo organizado que estaba la playa, los portugueses súper detallistas, la zonas de las hamacas y sombrillas de alquiler están delimitadas, es decir, no puedes poner sombrillas particulares en la zona donde están las sombrillas de alquiler.

En la entrada de la playa un cartel con las normas, con la temperatura y los horarios de pleamar y bajamar, algo muy importante a saber para pinchar tu sombrilla o extender tu toalla y que la marea no se la lleve.

Contendores de basura para poder reciclar vidrio, plásticos, cartón y orgánico. Además de un pez gigante donde poder reciclar tus botellas de plástico, que sólo por ver cómo se va llenando apetece reciclar.

Al finalizar el día, vuelta al barquito y de regreso a Tavira.

Nosotros fuimos a Tavira en coche, llegar a la zona del embarcadero es bastante fácil porque al llegar a la cuidad hay carteles marrones que te indican «Ilha de Tavira»y te van guiando. Por la ciudad hay zonas de aparcamiento regulado como nuestra zona ORA, tened cuidado, pero también existe un parking gratuito donde poder dejar el coche todo el día y que está relativamente cerca del embarcadero donde se coge el barquito para ir a la playa. Te dejo la ubicación aquí.

Mi valoración del día, una experiencia increíble, nos encantó a toda la familia, tanto que fuimos dos veces y no descarto volver a ir antes de que terminen las vacaciones.

Mi consejo, ir pronto, aunque en Portugal es una hora menos si vienes desde España, entre que llegas, aparcas, compras tickets, paseo en barco y pinchas la sombrilla, se te va una hora por lo menos y los días en la playa se pasan rápido. Y además tampoco apuraría a coger el último barco por si se colapsa a última hora.

Si estáis por Huelva o por la zona del Algarve, no dejéis pasar la oportunidad de visitar esta playa portuguesa, es una experiencia muy bonita de vivir.

Y si vais, ¡contadme!

Un besazo 😘

Cuéntame qué te ha parecido, me encanta leeros. ¡Gracias!